El Darse Cuenta y la Terapia Gestalt

El darse cuenta es la esencia de la Gestalt. Nos invita a percibir lo que nos ocurre en el aquí y ahora, sin juicio, con presencia.

Cuando empezamos a detectar, en la medida de lo posible, lo que está sucediendo en nuestro interior —a través de las sensaciones corporales, emociones o pensamientos que emergen—, les damos un espacio. Y en ese espacio, aparece la oportunidad de hacernos conscientes.

Ahí comienza el verdadero movimiento: el de integrar lo que somos, instante a instante, con honestidad y compasión.

Relaciones mas conscientes

Todos activamos una serie de mecanismos a la hora de relacionarnos. En Gestalt los llamamos técnicas de evitación. Las ponemos en marcha —muchas veces de forma inconsciente— para no enfrentarnos a nuestras propias sensaciones: aquellas que ni siquiera sabemos que existen, o que nos resultan tan abrumadoras que preferimos no contactar con ellas, porque nos conectan con el dolor o con algo que sentimos que no podemos sostener.

Cuando empezamos a ser conscientes de estas técnicas de evitación —que todos, en mayor o menor medida, utilizamos—, se nos abre un abanico de experiencias que antes ni siquiera veíamos. Como dice Lourdes, «es como si, en lugar de mirar a través de una mirilla, se nos abrieran infinitas posibilidades”.

En lugar de centrarnos en lo que los demás hacen o dejan de hacer, comenzamos a poner la atención en lo que a mí me sucede en el encuentro con el otro. Y desde ahí, el enfoque cambia por completo. Dejo de mirar fuera y empiezo a mirar dentro.

Y cuando cambiamos la manera de mirar, lo que miramos también empieza a transformarse. Porque la verdadera revolución no ocurre fuera… ocurre dentro de uno mismo.

Tiempo de reflexión y de crecimiento, una aventura

"Llama aventuras a tus miedos". Si puedes llamar "aventuras" a tus miedos traes una energía que va a sanar el miedo: la energía del entusiasmo, la energía de estar inspirado por la vida misma . Si vives tu vida con entusiasmo , el miedo desaparece y esta se convierte en una gran dicha, como siempre ha debido ser" 
-Neale D.Walsh-

Aún guardo el recuerdo de mi primer día al entrar en la sala de la calle Carolinas en el barrio de Gracia de Barcelona, era mi primer día de la formación en terapia Gestalt del Institut Gestalt que duraría varios años , era Octubre de 2014.

Yo estaba en ese punto en el que cuando entras en un sitio nuevo te irías corriendo, diciendo que he hecho yo para meterme aquí dentro, ¿muy loca? ¿muy desesperada?. Fue el inicio de una aventura que traería alegría y lágrimas.

Desde el 2010 fui descubriendo nuevas maneras de crecer y de relacionarme que me han ayudado a caminar mas ligera, libre y en paz conmigo misma. Continuo sintiendo la vida como un mar lleno de infinitas posibilidades y mi principal objetivo, es ir abriendo consciencia de una manera en la que mi cerebro sea capaz de procesar todo la inmensidad de lo que somos y recordar el Todo que somos.

Mi testimonio es un ejemplo de compromiso y transformación conmigo misma. Si, se puede cambiar.

Después de divorciarme y, poco después, perder a mi padre, me di cuenta de que necesitaba hacer un cambio profundo en mi vida. Todo lo que estaba viviendo formaba parte de una película que me habían contado… y que yo misma también me había creído e inventado.

Una mañana, al ver la mirada de pánico en los ojos de mi hija, reconocí en ella mi propio miedo.

Miedo a emprender una vida que ya no sabía cómo era ni quién era yo dentro de ella. Una vida que se truncaba, porque ya no respondía a lo que se suponía que debía haber sido. Ese día marcó el inicio del camino de reencuentro con mi otra Sylvia, la que me ha traído hasta aquí.

Me siento profundamente orgullosa de este recorrido, de todas las lucecitas que he seguido, de las puertas que se han abierto para crear y contemplar la magia que la vida nos regala. Solo hace falta estar atento a las señales, a ese pulso que nace desde dentro y nos guía, paso a paso, del inconsciente al consciente, en este juego que llamamos vida.

Yo también creí, durante mucho tiempo, que tenía que buscarlo todo fuera: ese curso, esa técnica, esa persona que me daría la clave para alcanzar la paz o encontrar la serenidad que me llevaría, por fin, a la felicidad.

Hoy, después de estos años, puedo deciros desde mi propio trabajo y camino que sí se puede.
Sí, se puede cambiar.
Sí, puedes ser consciente de lo que realmente deseas.
Sí, puedes caminar hacia una felicidad moderada, como diría una gran persona y profesional que también ha sido parte de mi proceso.

Y aquí estoy. No para darte respuestas, sino para recordarte que tú también puedes encontrar las tuyas. Solo necesitas empezar a escuchar con honestidad… y dar el primer paso.

Barcelona, 9 de Abril de 2023

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