Retirarse o esconderse

"Si el contacto es demasiado prolongado se torna inefectivo o doloroso; 
si la retirada es demasiado prolongada, interfiere en el proceso de la vida"
(Perls, 1976 p.35)

En la Gestalt cuando hablamos de contacto/retirada hablamos de la sensación de estar presentes en algo de manera consciente y de también darnos el permiso de retirarnos cuando ya es suficiente para nosotros. Es la polaridad a través de la cual la Gestalt interviene para aflorar esos desajustes.

Es el permiso de ver nuestras propias necesidades y respetarnos. Yo he aprendido la diferencia entre esconderse y retirarse. Toda mi vida he asociado la retirada a esconderme dentro de mi misma como tal caracol que cuando le tocas se retrae y se refugia en su armazón o supuesto armazón puesto que lo único que hace es no ver, cerrar los ojos para no sentir.

Retirarse es básico, tomar distancia y poder ver lo que sucede desde otro punto, otra perspectiva ya sea tanto a nivel emocional en la acción de despedirse de alguien o de alguna situación a nivel intelectual cuando soltamos una idea fija para dejar espacio a que surja lo nuevo.

Esto no quiere desaparecer sino tener un espacio para que las cosas/incomodidades que me sucedan tengan una forma y un tiempo para poderlas mirar

.Retirarse no quiere decir hacer el caracol y recrearte en el dolor y SI sentir y vivir las cosas que te pasan desde una normalidad que forman parte de la vida misma. No es malo estar triste, es una forma de expresar lo que nos pasa al igual que cuando reímos es una manera de expresar nuestra alegría.

Un descubrimiento revelador para mi

Para mí ha sido un gran descubrimiento poder detectar en mí cuándo era necesario retirarme.
Poder serenarme, recargar pilares, descansar o, sencillamente, estar en el “nada que hacer”, dejando espacio a lo nuevo que tuviera que surgir.

Nunca hubiese dicho que esto sería la prioridad en mi vida. Me he dado cuenta de que, tal cual es adentro, es afuera, y que mientras más recursos tenga y más sepa detectar mis necesidades, podré moverme con mucha más presencia y autenticidad.

Y es desde ese lugar de pausa y escucha interna que hoy elijo vivir, no desde la urgencia ni el hacer constante, sino desde una presencia que me conecta con lo esencial. Porque al cuidar mi mundo interior, también cuido la manera en que me relaciono, en que creo, en que camino.

Y ahí, todo cobra un nuevo sentido.

Barcelona, 9 de Abril de 2023

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *