snail, overcome obstacle, will, made, brave, gap, strong, effort, animal, nature, snail, snail, snail, will, brave, gap, gap, gap, gap, strong, strong, strong, effort, effort, effort, effort, effort

Todo pasa

“Devuelvo lo que no me corresponde. Me libero de la necesidad de agradar.
Soy suficiente como soy.”
— @quantumholoforms

Recibo un mensaje a primera hora:
“Saps que t’estimo, oi?”

Esas palabras me abren el corazón.
Qué manera tan bonita de empezar el día.
Me siento aún más querida.

Le respondo compartiendo una imagen del bellezón que tengo frente a mí.
Un año atrás, jamás habría imaginado estar sintiendo lo que hoy siento.
Pero lo estoy.

Estoy en un momento en el que se abre ante mí una brecha
que parece interminable, inalcanzable.
Un momento que nunca creí posible.
Un momento en que los velos de la realidad se hacen presentes…
y yo, sin más, me rindo. No puedo más.

Acojo la vida.
Me dejo acunar por su movimiento.
Y, por unos instantes, me libero de toda acción,
de todo impulso que no emane, que no surja
del movimiento natural y orgánico de mi cuerpo.

Hay una historia que me cuento a mí misma,
y no sé hasta qué punto es producto de mi ego.
Esa parte de mi personalidad que he ido forjando con los años,
a partir de cada experiencia vivida
y de cómo la he integrado.

Ahora es momento de parar.
De sentir con honestidad qué es eso que me corresponde
y qué merezco por derecho divino.

Esto no significa convertirme en un árbol inmóvil.
Sino más bien, reconocer que estoy en un proceso de alineación profunda
entre lo que pienso, siento y hago.
Un movimiento más orgánico.

  • ¿Qué dice mi cuerpo ante cada situación?
  • ¿Qué impulso nace en mí, más allá de las expectativas?

Las expectativas…
proyecciones de un futuro que aún no ha llegado.
Y yo, aquí, anclada en el presente,
me ordeno y vuelvo a mí.
Presto atención a lo que emerge,
nutriendo el “desde dónde” experimento mi vida.

Permitirme un movimiento más genuino, más auténtico,
me lleva a abrazar en amor toda mi experiencia.

Estoy en un momento de desgarro interior.
Un momento de profundo dolor por la pérdida de una vida que fue…
y también por la pérdida de una versión de mí misma.
Una expectativa tejida, quizás, desde la fantasía.
Desde un lugar donde no había suelo firme.

Y sin embargo,
en medio de este desamparo que envuelve todo mi ser,
siento un pulso.


El pulso de la vida.

Confío.
Confío en que todo se orquesta,
en perfecta alineación para un bien mayor.
Para una experiencia más plena,
que solo puede emerger en estos vacíos inmensos
donde ya no hay control posible
y lo único que queda es rendirse…
al misterio.

“Deja que las cosas pasen.
Deja que las cosas se rompan.
Deja de esforzarte por mantenerlas pegadas.
Deja que todo se derrumbe…
y no te preocupes por el después.
Lo que está destinado a irse, se irá de todos modos.
Lo que tenga que quedarse, seguirá siendo.

de la película Come, reza, ama

Todo pasa.

Vilassar de Mar, 31 de Octubre de 2025

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *